Cómo consolidar la industria de la animación en LATAM

industria de la animación

¿Qué más nos hace falta? Un artículo de opinión sobre la industria de la animación de habla hispana.

Por “industria” debemos entender la existencia de una red de estudios o productoras de distintas escalas que sean capaces de producir diversos tipos de proyectos con regularidad.

Conforme pasan los años, la animación latinoamericana y de habla hispana demuestra ser creativa, fuerte, llena de talentosos profesionales y grandes artistas, sin embargo algo hace falta para consolidar esta industria. ¿Será la ausencia de financiamiento, una débil formación educativa, la intolerancia a la diversidad, la falta de reconocimiento a este arte por parte de la audiencia o una mezcla de todo? En este artículo exploramos las razones:

#1: Apoyo con la inversión, becas, incentivos fiscales y fondos

Para cualquier proyecto que supone una inversión grande, se necesita un marco de apoyo más constante, más organizado, más fuerte y más decidido, por parte del gobierno.

En cuanto a la animación, una producción animada tiene un periodo de desarrollo fundamental bastante largo y costoso: la idea, el desarrollo, la búsqueda de financiación, preproducción, producción, promoción internacional y más. Son muchos los pasos en los que un proyecto puede quedarse estancado.

  • El Estado debe proveer las herramientas suficientes para que pueda ser realmente una industria; un apoyo económico firme y constante por parte del gobierno, vía ayudas, becas, incentivos fiscales y apoyos claros en general, volvería a los proyectos más rápidos, seguros y sólidos, lo cual haría que películas, series, cortos y largometrajes de animación nacieran y maduraran en su país hispanohablante de origen, en lugar de solamente idearse ahí o ni siquiera haciéndose.

“Considerar la producción de animación como lo que es, además de ser una industria creativa es un sector estratégico, supone apoyos más decididos que retornarán en una inversión más sólida, no solo económica, sino también de identidad cultural.

José María Fernández de Vega, creador y director de The Glow Animation Studio

El sector de la animación independiente necesita diferentes y diversas fuentes para financiarse, al final es una combinación de inversión privada y ayudas públicas la que permite su realización.

  • En la actualidad, los proyectos salen adelante por la ilusión, el trabajo desmedido y las ganas de hacer cosas de la gente de todos los perfiles en producción: guionistas, animadores, artistas visuales, músicos, storyboarders, sonido, etc., por lo que el apoyo de las instituciones y de la administración pública sigue siendo fundamental para levantar la financiación; también habría que revisar, ajustar y remodelar algunos parámetros en los que se basan los apoyos para hacerlos más efectivos, además de garantizar una mayor seguridad jurídica por parte de las agencias tributarias a los incentivos fiscales y fomentar la inversión privada a través de federaciones, asociaciones e instituciones.

“La animación es patrimonio cultural de todos y todas, por lo tanto no puede dejarse solo en manos de la ley de la oferta y demanda.

Manuel Carbajo, Studio Manager en  ESDIP Animation Studio
La experiencia de un estudiante de animación en Latinoamérica.

#2: Diversificar en la formación y dar oportunidad a nuevos creadores

La formación en la cultura no solo debe visualizarse en lo académico, sino además como negocio (inversionista), como valor artístico (creador) y como valor social (espectador). La animación como producto es compleja, se debe trabajar en conjunto tanto alumnos y docentes para entregar resultados productivos, rentables y óptimos.

  • Como integrantes del campo de la animación, depende también el crecimiento y evolución de su propia industria al valorarse más y creer en lo que se produce.
  • Por parte de las instituciones, gobierno, empresas y gremios de élite ya establecidos, debe facilitarse la entrada a los nuevos creadores y retener al talento existente para evitar que marche a la búsqueda de un éxito que piensa que no alcanzará en su lugar de origen, además de volver a captar el talento residiendo en el extranjero para que estos tres perfiles mencionados ejerzan su trabajo dentro de su lugar de origen y fortalezcan su industria.

Cabe destacar que debe revisarse de una manera justa el apoyo anteriormente mencionado: las ayudas públicas por parte del gobierno e instituciones privadas favorecen más a quienes las han recibido con anterioridad que a creadores que solicitan ayuda por primera vez, por lo que de esta manera es difícil tener la capacidad de iniciar proyectos cada vez más ambiciosos ya que las propuestas establecidas y las nuevas no juegan bajo las mismas condiciones.

#3: Invertir en infraestructura y docencia en las escuelas

Se requiere adaptar el modelo formativo a las necesidades de la propia industria de animación, esto es, evitar generalistas y ofrecer formación para perfiles técnicos, creativos y profesionales independientes. Es necesario implementar los cimientos para crear una industria en condiciones; es imposible una industria sólida sin todos los tipos de perfiles: sin inversores, profesionales y empresarios cualificados.

  • Una propuesta interesante sería una educación pública reglamentada, abierta a todo el mundo, ya que no muchos estudiantes pueden darse el lujo de permitirse una educación en institución privada.
  • El contacto estrecho entre industria y formación: dar respaldos a iniciativas vinculadas a la animación para con las instituciones educativas, cuyo objetivo sea la promoción y mentoring a nuevos talentos de producción y dirección, ya que de las escuelas salen los futuros integrantes de la industria.

#4: Adaptarse al cambio tecnológico y a nuevas opciones de distribución

Los métodos de distribución y financiación cambian constantemente, hay que conocer y adaptarse a ellos.

Después de una contingencia sanitaria global, la exhibición en salas de cine y festivales son un porcentaje muy pequeño y restringido, hasta hace algunos años era el único espacio donde se podían disfrutar las obras de animación. Sin embargo, la red y las plataformas audiovisuales ofrecen nuevas oportunidades de llegar al público, en ocasiones con inversiones nada robustas.

  • La democratización y el avance de la tecnología nos permiten levantar estudios y proyectos enteros, ni siquiera se necesita un espacio físico común para poder colaborar. Debería aprovecharse este abaratamiento de costos y la globalización del trabajo en el campo de la animación para continuar produciendo y enfocarse en la calidad y relevancia del producto animado.

#5: Desarrollar una visión globalizada

Países como Japón, USA, Francia, entienden a conciencia que la animación es un producto cultural que se exporta a todo el mundo y que además tiene un valor industrial generador de puestos de trabajo. ¿Por qué no verlo de la misma manera?

  • En este punto, ya no faltan los talentosos profesionales, los contactos y las grandes ideas, sino la visión global de la cadena de valor. Los productores ejecutivos deberían ser capaces de levantar proyectos, financiarlos y hacerlos viables a través de herramientas, incentivos, mecanismos de inversión privada, ayudas que cubran el desarrollo. De lo contrario, solo se trataría de productos en etapa artesanal que están lejos de quedar a la altura de su competencia internacional.

#6: Sinergia entre estudios y creadores

“La industria de la animación será sana (…) cuando sea capaz de desarrollar proyectos de distintas escalas y naturalezas, productos grandes, medianos y modestos, de todo tipo: proyectos indies y de bajo presupuesto, más arriesgados, otros más comerciales y dirigidos a un target mayoritario que permitan la sostenibilidad económica.”

Manuel Carbajo, Studio Manager en  ESDIP Animation Studio

Apoyar el crecimiento y la profesionalización de las empresas productoras y de servicios de animación, así como un cambio de mentalidad en los mismos miembros de la industria, es urgente; estos integrantes necesitan ser capaces de construir un tejido orgánico de colaboración y verse como colegas de la profesión y ya no como rivales, pues aprenden mutuamente y unidos crean las fuerzas necesarias para impulsar la industria de su país para poder compararla a las industrias gigantes como la francesa, estadounidense y japonesa.

  • La alianza entre estudios y profesionistas de animación sería una vía para conseguir mejoras, formación, herramientas, y compartir conocimiento, además de dar viabilidad a proyectos que de otra manera nunca saldrían adelante. Esto podía suponer redoblar los esfuerzos en gestión de la producción, pero a mediano plazo podría ser una solución satisfactoria y rentable para los miembros implicados.

#7: Planificación de marketing y comunicación

Dar visibilidad a tu proyecto es imprescindible: el marketing y la comunicación es fundamental y debe planificarse desde la pre-producción. Muchos estudios y profesionistas de la animación suelen olvidar este punto esencial al crear su proyecto.

  • Un profesionista o estudio pudo haber creado una auténtica joya animada, pero si no se da a conocer y el público meta no la alcanza, todo el esfuerzo será en vano. La relación a nivel comunicativa con los medios, con tu público, forma parte del proyecto de animación. Nunca debe dejarse para última hora ni abandonarse.

#8: Enfocar la vista en pequeños y medianos estudios de animación

¿Qué tal si ponemos la vista en estudios pequeños para que se hagan grandes?

Los estudios pequeños y medianos suelen combatir contra viento y marea para poder seguir existiendo, necesitan de nuestro apoyo como consumidores e inversionistas.

  • De entrada, es difícil tener un local y software para realizar la producción, comprar ordenadores, tener un buen servidor, cuentas de correo con el dominio y sitio web, los salarios de los socios y del personal, todos los gastos mínimos necesarios para funcionar. Y como bien mencionábamos, en la mayoría de las ocasiones los proyectos salen adelante porque el personal pone muchas horas de su tiempo en el trabajo, tanto así que se acaban quedando con los elementos básicos porque no hay tiempo ni recursos económicos para actualizarse, implementar mejorar y escalar el negocio.
  • En estos estudios además se tarda varios años hasta que llegue el servicio que les dé la oportunidad de añadir mejoras, un local más espacioso, contratar empleados para nuevos servicios, y todavía tarda más años para implementar mejoras internas que aporten valor al estudio, como herramientas para medir el rendimiento, una persona que gestione al equipo y dé seguimiento a la producción, un community manager para mantener visibilidad en redes, contar con consultorías, un programador, un director técnico, entre otros.

#9: Acabar con los estereotipos y apostar por la diversidad

La animación es una forma válida de hacer cine y entretenimiento; este concepto requiere ser comprendido por la audiencia y los mismos miembros de la industria del cine y medios audiovisuales para poder acabar con el estereotipo de que este arte está destinado a un género o es exclusivo para la infancia. Productos exitosos como la serie “Love, Death & Robots” de Netflix comprueban que existe un público ansioso de consumir contenidos arriesgados y adultos.

  • Como consumidores, somos responsables de erradicar estos estereotipos que debilitan y consumen a las industrias creativas del lugar de origen. El pensamiento cultural colectivo podría ayudar a otorgar solidez a estos campos laborales, o bien ser cómplice en la inestabilidad de los mismos.

Cabe destacar que, aunque el porcentaje de alumnos y alumnas se ha vuelto gradualmente paritario en las escuelas de animación, sigue perpetuándose la desigualdad al no existir mujeres en equipos directivos de la industria de la animación.

  • Para crear una industria igualitaria y fuerte, se debe permitir a las mujeres tener mejores oportunidades y ocupar puestos de responsabilidad: ser directoras, productoras, guionistas, músicas, directoras de arte, en proyectos de gran presupuesto y comerciales.

#10: Desde lo local al mundo: fomentar la presencia de artistas hispanohablantes en mercados extranjeros y el respaldo de empresas distribuidoras/medios

Hay muchos profesionales y empresas productoras que no disponen de los recursos necesarios para poder asistir a los eventos y mercados internacionales, por lo que sus proyectos no pueden ser exhibidos a potenciales compradores: plataformas internacionales, productoras o distribuidoras de medios masivos. 

  • A la larga, la diversificación de mercados y la internacionalización de las empresas culturales traería muchos beneficios económicos a los involucrados, por lo que fomentar la presencia del talento local fuera de las fronteras debería ser prioridad para la iniciativa privada y gubernamental.
  • Aunado a esto, tanto las cadenas públicas y privadas nacionales podrían respaldar y respetar el talento local de animación, con el fin de conseguir producciones de alto nivel y puedan ser reconocidas y competitivas a nivel internacional.
  • Esto debería llevar asociado un control riguroso sobre en qué, cómo y dónde se utilizan los fondos de apoyo para la animación y las industrias creativas, obligando a proteger y emplear el talento local para llevar a cabo los proyectos. De esta manera, sería más fácil desarrollar el tejido empresarial más sólido y continuado para grandes productoras y pequeños estudios.

En tu perspectiva, ¿qué más piensas que falta para consolidar una industria de la animación? ¡Compártenos tu opinión!

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